Comunidades mapuche despidieron a tripulantes de embarcación rapanui “Kuini Analola”

Encuentro propiciado por el departamento de Pueblos Originarios del Ministerio de las Culturas, incluyó una ceremonia de saludo (chalitun) y agradecimiento por la comida (misagün) y deseo de buen regreso, además del intercambio de presentes y un momento para compartir comida tradicional.

Cumpliendo con el objetivo de sostener encuentros con las comunidades de pueblos originarios de los lugares en donde recala, la tripulación de la embarcación rapanui Kuini Analola –desde el sábado pasado en Valdivia- recibió ayer el saludo y a la vez despedida de una delegación de comunidades mapuche de Los Ríos.

El encuentro organizado por el departamento de Pueblos Originarios del Servicio del Patrimonio Cultural del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, se realizó en el sector de la costanera cercano a donde se encuentra atracada la embarcación. Hasta allí llegaron integrantes de las comunidades Fey Tañi Mapu de Los Molinos y Collileo Pichilaf de Cayumapu, la Asociación Peumayen de Valdivia y Defensa Wadalafquen y una delegación de La Unión compuesta por integrantes de las comunidades de Trumao, Curaquito, Cunco Mocun, Ñanculen, Lonko Donalda Naiyapan y la Asociación Newen Antu.

La delegación mapuche ofreció un chalitun o saludo a sus hermanos rapanui, para luego realizar un llellipun con el que pidieron para que tengan un buen viaje de regreso a su territorio, finalizando con la invitación a participar de un purrun o baile en pareja al son del cultrún. Por su parte, la tripulación rapanui respondió el saludo mapuche con cantos y danzas ceremoniales, para luego efectuar un intercambio de presentes, entre los que estuvieron banderas y elementos simbólicos de ambas culturas. El emotivo momento fue seguido con gran interés y respeto por los transeúntes que a esa hora se desplazaban por la costanera de Valdivia.

Más tarde las delegaciones mapuche abordaron el Kuini Analola para ofrecer sus comidas tradicionales a los rapa nui, entre las que estuvieron el katuto, muday, sopaipillas con pebre, millokin, mariscos de la costa de Valdivia, mermelada casera y murtao.

“La idea nuestra era venir desde Quellón –donde fu construida la embarcación- participando con todos los hermanos de la tierra en cada comunidad donde pasemos; visitarlos, saludarlos, compartir y sostener un intercambio cultural entre los rapanui y los mapuche huilliche y lafquenche. Nosotros estamos muy agradecidos de venir a su tierra y compartir con toda la gente”, dijo Lynn Rapu Tuki, gestor del proyecto cultural y al mando de la embarcación.

Desde las comunidades de la costa, Dania Antillanca, del sector Las Minas, se refirió al objetivo del encuentro. “Como comunidad de la costa venimos a compartir un misagün (agradecimiento por la comida que se hace antes de comer) con ellos, a darle la bienvenida y a la vez la despedida. Trajimos nuestras comidas para que puedan compartir el verdadero alimento que nosotros tenemos en nuestras casas y que cultivamos con amor. Queremos saludar y hacer este intercambio cultural también como una vuelta de mano, pues cuando nosotros vamos a otras partes nos esperan, reciben y se dan el tiempo de compartir con nosotros”, afirmó.

Por su parte, Marcia Egert, coordinadora regional (s) del Servicio del Patrimonio Cultural, indicó que el encuentro se enmarca en el diálogo y la confluencia que existe entre el departamento de Pueblos Originarios del Ministerio de las Culturas y las propias comunidades, a lo que se sumó la coordinación con las seremis de las Culturas de Los Lagos, Los Ríos y Valparaíso.

“La idea es hacer un acompañamiento permanente de esta travesía, a través del recorrido hasta Rapa Nui. Hay paradas y en cada una de ellas se busca propiciar estos encuentros y, en lo posible, desarrollar talleres incentivando el cuidado ambiental, pero sobre todo el diálogo intercultural entre los pueblos”, afirmó.

Según indicó Egert, el contacto entre las culturas rapanui y mapuche tiene antecedentes históricos. “Si bien en Chile hay mucho por descubrir en términos históricos y arqueológicos, hay evidencia de contacto, sobre todo en la zona de Arauco y también en Isla Mocha, lo que se expresa a través del intercambio de alimentos como tubérculos, que han generado la huella de la presencia rapanui en sectores que no se creía que ellos transitaron y, por otro lado, en algunos préstamos lingüísticos y relativos al patrimonio cultural inmaterial como puede ser el arte y alguna terminología”, indicó.

Tras su paso por Valdivia, el Kuini Analola se dirigirá a Puerto Saavedra. “Viajaremos de día para mirar la belleza que tiene Chile, porque de noche debemos ir mirando las estrellas. Pero cuando salgamos de Valparaíso a Rapa Nui se apagarán todos los GPS”, anunció Lynn sobre el rumbo que tomará la travesía.

Respecto al mensaje que buscan dejar con su viaje, sostuvo: “No vengo para que me conozcan a mí, sino para representar al pueblo rapanui, que sepan que todavía existimos y que el respeto es muy importante. A través de este viaje estamos llamando a no ensuciar el Pacífico, la Tierra, que la gente tenga conciencia de eso. El ser humano es de costumbre y hay que enseñarle, ese es nuestro mensaje”.

 

Proyecto

El proyecto cultural Kuini Analola consistió en la construcción de un catamarán de doble casco (Vaka Taurua) a la usanza y características de construcción ancestral Rapa Nui, con el fin de rememorar los antiguos viajes realizados únicamente con el apoyo del viento, las mareas y las estrellas.

Lynn Rapu Toki se propuso navegar a bordo de esta embarcación desde Quellón en Chiloé, pasando por Valdivia, Valparaíso y las costas de Chile central, para luego tomar rumbo a Rapa Nui, con el objetivo de reconstituir los puentes de interacción cultural entre la Polinesia y el continente americano y viceversa, en especial como punto de acogida de las costas de Chile.

La embarcación tiene 15 metros de eslora, 5 metros de manga y 1,45 metros de altura desde el casco. Fue construida en madera de ciprés por el maestro de orilla quellonino Ambrosio Aguilar. No tiene motor y es únicamente impulsada por remos y vela. La tripulación está compuesta por siete personas.

El proyecto ha contado con el apoyo del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio a través de la Seremi de la Región de Valparaíso, consistente en gestiones específicas con la Armada de Chile y el Cuerpo de Voluntarios del Bote Salvavidas de Valparaíso, además de privados y otras instituciones.

 

Antecedentes

El año 2016, siguiendo las enseñanzas de los hermanos navegantes de Aotearoa (Nueva Zelanda), liderado por Heke Nuku Mai Basby, el ingeniero Maori al mando de “Te Aurere” y su hermana gemela de visita en Rapa Nui desde Aukland, Lynn Rapu Tuki decide tomar contacto formal con los Maories para el inicio del primer catamarán (Vaka Taurua) Rapa Nui.

Nombrado como Embajador Cultural del pueblo Rapa Nui, Lynn pudo conocer de cerca cofradías de navegación como las de Tonga y Samoa, logrando un contacto formal con Hawaii y su Universidad, obteniendo becas para las futuras tripulaciones. Fue el mismísimo discípulo del gran navegante de la Micronesia Papa Mau Piailug, Charles Nahinoa Thomson (capitán de la Hokulea y presidente de la sociedad de navegación polinesia), quien brindó la bienvenida al mundo Rapa Nui, obteniendo la hospitalidad y enseñanzas de navegación del pueblo hawaiano.

El año 2017 el armador Lynn invierte recursos financieros propios para lograr su cometido, trasladándose a astilleros de orilla de Quellón, en Chiloé, particularmente Astilleros de Ambrosio, para empezar a construir la soñada Vaka Taurua (barco de doble casco), la primera del mundo Rapa Nui, cuya botadura al agua se realizó en diciembre de 2018 en Quellón.

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Delicia Jaramillo Reuque

Encargada de Comunicaciones
Región de Los Ríos

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